España continúa con una situación inflacionista en la que el Euríbor cotiza al alza y este caso resulta muy perjudicial para todas aquellas personas que en su momento compraron una vivienda y decidieron poner su hipoteca a tipo variable, lo que significa que sus cuotas se están encareciendo mes a mes y están pagando un importe mayor que, si, por el contrario, tuvieran un tipo de interés fijo.
Esta difícil situación pone en situación de vulnerabilidad a muchas familias las cuáles ven mermada su economía debido al importante incremento de su hipoteca. Esta situación llevó al Gobierno a aprobar en enero una normativa específica para poder cambiar las hipotecas variables a fijas.
¿Cómo se puede realizar este cambio?
Existen tres opciones para que los interesados puedan realizar el cambio de su hipoteca:
1. Negociación con su actual banco. En este supuesto, tendría que darse una negociación con la entidad para que pudiera realizar el cambio de tipo de interés de variable a fija una vez realizada una nueva tasación (para saber el riesgo de la operación) y aceptada la operación.
2. Mediante subrogación, es decir, realizar el traspaso de la hipoteca de un banco a otro nuevo que permita realizar dicho cambio. Aquí es importante matizar que el Gobierno estableció que hasta el 31 de diciembre de 2023 esta subrogación no lleva aparejadas comisiones, sería a partir de 2024 cuándo se empezaría a cobrar un 0.05% del importe correspondiente durante los tres primeros años.

3. Contratando una nueva hipoteca, en esta opción hay que liquidar la anterior hipoteca variable, con los correspondientes gastos de cancelación registral (y comisión por amortización anticipada en el supuesto de que el primer préstamo la tuviera incluida), solicitar un nuevo préstamo a otro banco a tipo fijo, pagando la cuota de apertura que corresponda (la cual varía en función de la entidad bancaria) y volver a repetir el proceso de tasación, notario…
Sea cual sea la opción elegida, todas ellas llevan asociadas unos gastos fijos que hay que analizar para valorar si realmente compensa realizar el cambio.
¿Cuáles son las principales ventajas y desventajas del cambio de hipoteca variable a fija?
VENTAJAS
- No afectará la variación del euríbor, es decir, por mucho que este siga cotizando al alza, nuestro tipo de interés será el mismo que el acordado a la hora de la negociación por lo que nuestras cuotas no variarán.
- Control de la economía. Al asegurarse el pago de la misma cuota todos los meses, cada persona puede gestionar mucho mejor su economía y evitar así sobresaltos.

DESVENTAJAS
- Los costes asociados al cambio. El cambio vendrá acompañado de una serie de gastos, algunos de ellos a cargo de la entidad bancaria, pero otros a cargo del propio hipotecado. En este caso también es importante analizar qué banco es la mejor opción ya que en función de si están o no asociados al nuevo plan hipotecario aprobado por el Gobierno, ofrecerán unas u otras opciones.
- Mayores tipos de interés. Debido a la situación inflacionistas, los bancos partirán de un tipo de interés fijo cada vez mayor para asegurar la viabilidad de la operación.
- Reducción del Euribor. Si el euríbor experimenta un descenso importante, a tipo fijo se estará pagando un importe mayor que el que se pagaría con una hipoteca a tipo variable.

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