Las tendencias que ha traído el coronavirus a la vivienda

Las tendencias que ha traído el coronavirus a la vivienda

La inesperada crisis provocada por el coronavirus ha frenado en seco la etapa de recuperación inmobiliaria que arrancó en 2014. En los próximos trimestres el mercado de la vivienda se enfrenta a una caída de las ventas, de la firma de hipotecas, de precios y de operaciones de inversión. Si las previsiones están en lo cierto, hasta 2022 no se producirá una recuperación plena del sector residencial.

Y dentro de toda esta maraña de cambios, los operadores del mercado creen que veremos nuevas tendencias. Unas tendencias que no solo se reflejarán en el día 1 después del covid-19, sino que llegarán al mercado para quedarse. Entre ellas están la necesaria presencia comercial omnicanal de las inmobiliarias, las nuevas necesidades y preferencias de las familias a la hora de buscar un nuevo hogar, la apuesta por las visitas online o la importancia de que los profesionales apuesten por la formación continua para dar el mejor servicio posible a los clientes.

 

1. La digitación es una necesidad, no una opción

Una de las lecciones más evidentes que está dejando la crisis es la necesidad de apostar por la tecnología. El coronavirus ha impulsado la transformación digital de la que el sector llevaba años hablando, pero que muchas empresas inmobiliarias no terminaban de llevar a cabo.

Según el estudio de SIRA, la mayor parte de los participantes afirman haber realizado videoconferencias con sus clientes y equipos a través de múltiples plataformas, han empleado las redes sociales para dar a conocer propiedades, han realizado comunicaciones comerciales a través de aplicaciones como whatsapp y han logrado formalizar muchas de las operaciones que ya estaban en marcha, desde casa y gracias a estas herramientas. Gracias a ello, los inmobiliarios han asimilado que hay que cuidar todos los canales más que nunca, incluidos los digitales.

2. El auge de las visitas online

En los próximos meses será imprescindible implantar múltiples medidas de seguridad para proteger la salud tanto de los clientes como de las plantillas de trabajadores. Muchas empresas están promoviendo protocolos de actuación para impulsar el teletrabajo, reorganizando los interiores de sus oficinas para ampliar la distancia entre los puestos de trabajo o adquiriendo material de protección como guantes, pantallas o mascarillas.

En este escenario, tendrán que restringirse las visitas físicas a los inmuebles a los casos más imprescindibles (por ejemplo, con aquellos compradores ya muy filtrados por la agencia inmobiliaria o con aquellos cuyo estudio financiero haya sido favorable). Por eso, será necesario ofrecer a los clientes la posibilidad de que realicen visitas online a los inmuebles.

3. Una presencia comercial inmobiliaria omnicanal

Las compañías inmobiliarias deben combinar el entorno físico (la agencia a pie de calle) con los múltiples canales digitales existentes: una web adecuada, un SEO perfectamente gestionado, una correcta presencia en las redes sociales y medios, un blog atractivo y una atractiva política de gestión de contenidos. Cuatro de cada cinco clientes llegan por el canal online, pero se deciden en el offline -en la visita a la propiedad y en la oficina-. Por eso, la combinación de ambas estrategias es clave para ofrecer un servicio excelente a los clientes”.ondas en los encuentros virtuales.

4. Reciclaje formativo de los profesionales

La necesidad de contar con formación continua, y permanentemente actualizada, al igual que ocurre en la National Association of Realtors (NAR), la asociación norteamericana en la que está integrada SIRA, ha sido uno de los aspectos más valorados por los participantes de los encuentros virtuales. Al ser un sector en constante cambio, es necesario que los profesionales estén al día.

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